Con la llegada del invierno, las bajas temperaturas, la lluvia, la nieve y el hielo ponen a prueba tanto a los conductores como a sus vehículos. Sin embargo, ocurren muchos problemas mecánicos y de seguridad que se pueden producir en esta época del año no se deben únicamente a las condiciones climáticas, sino a errores comunes en el mantenimiento del vehículo. Especialistas del sector de la automoción advierten que una correcta preparación puede evitar averías costosas y reducir el riesgo de accidentes.
1. Descuidar el estado de la batería
Uno de los fallos más frecuentes en invierno es no revisar la batería. El frío reduce su capacidad de arranque y una batería en mal estado puede fallar sin previo aviso. Muchos conductores solo detectan el problema cuando el vehículo no arranca, especialmente tras noches con temperaturas muy bajas. Revisar la carga, los bornes y la antigüedad de la batería es clave para evitar este inconveniente.

2. No comprobar los neumáticos
El estado de los neumáticos es fundamental en cualquier época del año, pero cobra especial importancia en invierno. Un error habitual es circular con neumáticos desgastados o con una presión incorrecta. El frío provoca que la presión disminuya, lo que afecta a la adherencia y al consumo de combustible. Además, no adaptar los neumáticos a condiciones invernales como el uso de neumáticos de invierno o cadenas cuando es necesario incrementa el riesgo de pérdida de control del vehículo.

3. Ignorar el sistema de frenos
Durante el invierno, la eficacia del sistema de frenos puede verse comprometida por la humedad, la sal de las carreteras y las bajas temperaturas. Muchos conductores no realizan revisiones preventivas y solo actúan cuando aparece un ruido o una vibración. Pastillas, discos y líquido de frenos deben revisarse periódicamente para garantizar una frenada segura en superficies resbaladizas.

4. No revisar los líquidos del vehículo
Otro error común es utilizar líquidos inadecuados para bajas temperaturas. El anticongelante es esencial para evitar que el sistema de refrigeración se congele, pero también es importante comprobar el líquido limpiaparabrisas con protección anticongelante. Circular con líquidos en mal estado puede provocar averías graves y reducir la visibilidad, un factor crítico en invierno.





