Cuidar tu coche correctamente no solo mejora la seguridad y el confort al conducir, sino que también ayuda a alargar su vida útil y evitar averías costosas. En M-Automoción te explicamos cómo mantener tu vehículo en buen estado, especialmente durante el mes de febrero, cuando el frío y la humedad pueden afectar a su rendimiento.
Importancia del mantenimiento periódico
Realizar las revisiones recomendadas por el fabricante es clave para el buen funcionamiento del vehículo. Cambiar el aceite, revisar filtros, frenos y niveles de líquidos permite detectar posibles fallos a tiempo y mantener el motor en óptimas condiciones.
Revisión de neumáticos: seguridad y ahorro
Los neumáticos son el único punto de contacto con la carretera. Mantener la presión correcta y comprobar el estado del dibujo mejora la estabilidad, reduce el consumo de combustible y aumenta la seguridad, algo fundamental en meses de lluvia y bajas temperaturas.

Cuidado del motor en invierno
En épocas frías es recomendable no exigir el motor en frío. Arrancar el vehículo y esperar unos segundos antes de iniciar la marcha ayuda a que los componentes se lubriquen correctamente y evita un desgaste prematuro.
Batería: uno de los elementos más sensibles al frío
Las bajas temperaturas afectan directamente a la batería. Si el coche tarda en arrancar o notas fallos eléctricos, es aconsejable revisarla cuanto antes para evitar imprevistos.
Limpieza exterior e interior
Lavar el coche con regularidad ayuda a proteger la pintura y prevenir la corrosión causada por la humedad y la suciedad. Además, mantener el interior limpio contribuye a conservar los materiales y mejora la experiencia de conducción.

Conducción eficiente para alargar la vida del coche
Una conducción suave, evitando aceleraciones y frenadas bruscas, reduce el desgaste del motor, frenos y transmisión. Esto no solo prolonga la vida útil del vehículo, sino que también disminuye el consumo de combustible.




